Isaac Newton es uno de los más grandes hombres de ciencias de la historia, solamente comparable, probablemente, a Einstein, Darwin o Galileo. Su descubrimiento de la Ley de Gravitación Universal es uno de los pilares de la cosmología moderna no sólo de las ciencias sino del mundo mismo. Su mirada mecanicista transformó por varios siglos la forma de comprender la naturaleza. Por otro lado existían en él muchas reminiscencias de tiempos anteriores, como su confianza en la alquimia, que no logran sacarle mérito a su gigantesca figura.
Newton nació en 1642, en el condado de Lincoln, Inglaterra, en los tiempos turbulentos de Cromwell. Tras la muerte de su padre, su madre quiso que se hiciera cargo del manejo de las propiedades familiares, para lo que Newton fue tan incapaz que finalmente lo enviaron de nuevo al colegio.
Christian Huygens fue un hombre de ciencias en contacto con los científicos más importantes de su tiempo, incluidos Descartes y Newton. Su curiosidad y capacidad de desarrollar tecnologías le permitió ver las mejores imágenes de su tiempo y develar misterios como los anillos de Saturno.
Huygens nació en una destacada familia holandesa. Su padre había estudiado filosofía natural (como entonces se conocía lo que hoy denominamos "ciencia") y era un diplomático amigo de René Descartes (1596-1650) y Marin Mersenne (1588-1648), lo que le permitió desde muy joven entrar en la escena científica. De hecho se transformó rápidamente en un seguidor de Descartes, aunque esto no le impidió ir abandonando sus teorías cada vez que las encontraba insatisfactorias, cosa que le ocurrió a menudo.
El astrónomo alemán Johannes Kepler (1571-1630) es, junto a Galileo y Copérnico uno de los tres gigantes sobre cuyos hombros se paró Newton, en sentido metafórico por supuesto, para ver más lejos. Gracias a un esfuerzo mental y de observación, Kepler comprendió que toda la evidencia estaba en contra de una creencia milenaria que tenía su origen en los griegos, especialmente Platón. Según se creía, el espacio fuera de la Tierra era el lugar de la perfección y en él, por lo tanto, todo debía ser perfecto. En términos astronómicos esto significaba que las órbitas de los planetas eran circulares, lo que había dado numerosos dolores de cabeza a Tolomeo y a Copérnico, quienes debían hacer encajar sus modelos con las observaciones de los planetas que se movían en... pero no nos apuremos. Hablemos primero un poco de la vida de este astrónomo.
Galileo Galilei es una de las figuras centrales de la historia de la ciencia; fue quien fundamentó la mecánica y dibujó los conceptos centrales en los que se basaría la ciencia moderna; sus trabajos aseguraron el triunfo del sistema copernicano, inauguraron una forma clara de investigación empírica y también el razonamiento estricto de manera geométrica. ¿Qué quiere decir esto? Que Galileo es un científico moderno en el sentido de que interrogaba a la naturaleza por medio de experimentos concretos y también mentales. Era un adelantado para su época como la mayoría de los otros astrónomos que mencionamos en esta línea de tiempo; y como suele ocurrir a los adelantados, no fue comprendido por sus contemporáneos y tuvo que pagar por ello. Eso fue lo que ocurrió con Galileo, condenado por la iglesia, quien de esta manera lo transformó en un mártir y en un símbolo de la lucha entre la razón y el oscurantismo. Juan Pablo II "perdonó" al excomulgado Galileo en 1992, 359 años después de que la Iglesia Católica lo hubiera condenado. Lo que el Papa no dijo fue Galileo tenía razón, que la Tierra gira alrededor del Sol y que la Iglesia había sostenido con sangre su error por siglos.
La Iglesia Católica no pareció darse cuenta de la manera en que el copernicanismo enfrentaba su dogma hasta que Giordano Bruno (1548-1600) - quien, para colmo iba aún más lejos que Copérnico al entender el universo en forma mucho más moderna, como algo infinito - hubo explicado las consecuencias latentes en el mismo.
Giordano Bruno, que se llamaba Filippo Bruno, nació en Nola, Italia; era hijo de un soldado profesional. A los 14 años se dirigió a la cercana Nápoles a estudiar humanidades, lógica y dialéctica, y allí encontró a un profesor llamado Colle, quien lo introdujo en el Aristotelismo que había sido reintroducido a occidente por el filósofo musulmán Averroes. Esta lectura debe haberlo marcado (en contra) ya que todas sus obras se caracterizaron por su rechazo al pensamiento aristotélico. En 1565 ingresó a un convento dominicano donde tomó el nombre de Giordano. A poco de ingresar sus actitudes poco ortodoxas lo hicieron sospechoso de herejía; eran tiempos de Reforma, Contrareforma e Inquisición y la Iglesia hacía gala de una rigidez despiadada. Aún así fue ordenado como sacerdote en 1572 y enseguida volvió a Nápoles para seguir estudiando teología, aunque al mismo tiempo leía obras prohibidas, como las de Erasmo de Rottendam. Al discutir abiertamente los temas que se planteaban en su lecturas - temas peligrosos como la duda sobre la divinidad de Cristo - fue acusado de herejía y luego, de asesinato. En 1576 abandono la orden Dominicana y luego de deambular por el norte de Italia se instaló en Suiza para trabajar como corrector de libros. Fue allí también donde abandonó a la Iglesia Católica y se transformó en calvinista, lo que le valió un arresto y la excomunión, aunque se rehabilitó por retractación y se le permitió abandonar la ciudad para dirigirse a Francia (Toulouse y París).
Tycho Brahe (1546-1601) vivió en una época de transición en la que la precisión de la astronomía se hacía necesaria para los navegantes que cruzaban todos los rincones del mundo y, al mismo tiempo, para lecturas astrológicas "más exactas". Por ambas razones los reyes y príncipes europeos estaban dispuestos a invertir más tiempo y esfuerzo en desarrollar la tecnología necesaria. Tycho Brahe supo aprovechar este momento y desarrolló los instrumentos que resultaron, más precisos hasta la llegada del telescopio de Galileo.
El gran astrónomo polaco Nicolás Copérnico (1473-1543) produjo una de las grandes rupturas del conocimiento humano a poco de haber cruzado la puerta de salida de la Edad Media caracterizada por sus saberes oscuros teñidos de mitología. Contra todo esto Copérnico, en un movimiento magistral, aunque con muchas dudas, desplazó a la Tierra del centro del Universo y en su lugar colocó al Sol (algo que ya había propuesto Aristarco de Samos en el siglo III AC). En Copérnico se cruzan la doctrina religiosa con las necesidades de una astronomía ajustada a la realidad más que a la Biblia, como la que precisaban los navegantes que surcaban los océanos como nunca antes en la historia. El costo de ponerse en ese lugar tan complicado y expuesto no fue poco.
La obra de este religioso del Siglo XIV puede parecer algo trivial si se la compara con la de los grandes astrónomos que llegarían un par de siglos después. Pero, justamente, su importancia reside en que fue un precursor para su época, la cual todavía estaba teñida del oscurantismo medieval. Oresme representa, junto a otros, los primeros rayos de luz de saber que empezaban a iluminar el mundo de otra manera. Él aceptó el valor de la ciencia natural y de la teología racional, lo que le permitió abordar con profundidad los problemas científicos, cuyo planteo exige que se admita la existencia de un orden natural objetivo y la capacidad humana para conocerlo.
Claudio Ptolomeo (o Tolomeo) es, junto con Aristóteles, uno de los padres de la cosmología astronómica de los primeros 15 siglos de nuestra era. Es poco lo que se sabe sobre su vida personal, y eso si es que se aceptan algunas de las conjeturas que se hicieron sobre su vida. No existen imágenes que den una idea de su aspecto.
Se cree que nació en Egipto aproximadamente en el año 85 d.C. y murió en Alejandría en el año 165 d.C. Fue en esta última ciudad donde residió la mayor parte de su vida y donde llevó adelante sus investigaciones. Su obra más importante es, sin duda, el Almagesto. Se lo conoce por este nombre de origen árabe porque fue el Islam el que dedicó mayor tiempo a su estudio, traducción y difusión.
El griego Eratóstenes (276 AC-194 AC) fue astrónomo, historiador, geógrafo, filósofo, poeta, crítico teatral y matemático; en resumen, un verdadero filósofo de la época helenística dorada de la Grecia antigua, ya que en ese tiempo todas estas disciplinas relacionadas con el interés por la naturaleza y las artes, no se separaban demasiado. Nació en la ciudad griega de Cirene, en la actual Libia (Norte de Africa), donde estudió junto a filósofos de la escuela de Zenón de Citium, padre del estoicismo. Durante su juventud se trasladó a Atenas a seguir con sus estudios.
Alrededor del año 245 AC fue convocado para ir a trabajar a la gran biblioteca de Alejandría, verdadero templo del saber antiguo, a las órdenes de Ptolomeo II Filadelfo. Su función, al menos en principio, era como tutor del hijo de este último, llamado Filopator. En el año 240 AC Eratóstenes ya ocupaba un lugar importante en la biblioteca más grande de su tiempo.
Comentarios recientes
hace 8 semanas 6 días
hace 11 semanas 5 días
hace 16 semanas 5 días
hace 1 año 1 semana
hace 1 año 1 semana
hace 1 año 10 semanas
hace 1 año 10 semanas
hace 1 año 10 semanas
hace 1 año 10 semanas
hace 1 año 10 semanas